miércoles, 21 de enero de 2015

Promocion del Colegio de Capinota

                                                 Graduacion del Colegio de Capinota





Capinota Festeja 102 años de vida y tradiciones










El Alcalde Sinforiano Paniagua baila una cueca al ritmo de los Kjarkas en ocasión de la Serenata a Capinota
Simpáticas guaripoleras ayudan a marcar el ritmo en el desfile del Primero de Octubre













De Opinión, octubre 1, 2010. Por F. Balderrama.
Orgullosos de la tierra que los vio nacer, los capinoteños celebran hoy 102 años de creación de la provincia Capinota. Ciudad de tradiciones y costumbres; de hombres y mujeres emprendedores, Capinota se erige como la ciudad de unidad y progreso que crece pujante e imparable.
En una superficie de 570,16 Km, con una topografía irregular, y un clima agradable, este valle se jacta vanidoso del encanto de sus paisajes y la fertilidad de sus suelos. Los parajes que adornan su territorio van desde montañas y lomas, hasta estrechas planicies atravesadas por quebradas y riachuelos de aguas cristalinas.
La presencia de la Cooperativa Boliviana de Cemento Industrias y Servicios (COBOCE) enlaza sus calles asfaltadas con las tradicionales casas de adobe que se mezclan en la vida cotidiana de su comunidad entre lo urbano y lo rural.
Una diversidad vegetal, y una vocación plenamente agrícola, han coronado al municipio como “la capital del guarapo” motivo que le ha impulsado a realizar la Feria del Guarapo que ya se encuentra en su versión número 23. La producción familiar de uvas y la elaboración del guarapo es una tradición local.
Casi un centenar de alumnos de la Promoción 2010 del Colegio Rodolfo Montaño desfilan con su propio uniforme
La banda de guerra de la Unidad Educativa Alberto Cardoso de Yatamoco, fundada en 1983, hace su paso ordenado en el desfile provincial
 
 
 
 
 
 
 
 
 
















LEYENDAS
Los relatos del periodista Darío Rocabado, cuentan que Capinota fue conocida desde la Colonia por su diversidad de leyendas y tradiciones. Una de ellas tiene origen en la calle Augusto Larraín (zona Chacapata), denominada anteriormente la “Sauci calle”, por la preponderancia de árboles de sauce que hoy fueron talados.
Cuentan que en este sector, tres legendarios “chilijchis” (árboles de ceibo), durante el día proporcionaban una coposa y acogedora sombra, pero en la noche se convertía en el lugar más funesto del sector. “Casi nadie se animaba a pasar, por eso de los espíritus malignos que se aparecían de repente, especialmente a los borrachos noctámbulos y cuando uno que otro ebrio se animaba a pasar, se les aparecían los espíritus en figuras alucinantes como duendes, una encantadora viuda, cabras y nina carros (coches de fuego)”.
La viuda se presentaba a los borrachos seduciéndolos con sus encantos y hechizos desviándolos de su camino. Al día siguiente éstos aparecían botados al borde del río de la calipiedra en medio del basural.
HISTORIA
Una historia hasta guardada en la memoria de pobladores de la zona, fue revelada este año. En la localidad de Irpa Irpa a 65 kilómetros de la ciudad, más de un centenar de prisioneros paraguayos de la Guerra del Chaco llegaron al campo de confinamiento en el valle de Cuculí, donde cultivaron verduras y hortalizas para el aprovisionamiento de soldados en el campo de batalla.
En este valle se instaló un molino de impulsión hidráulica, “Harina la Flor”, donde llegaba todo el grano de Quillacollo para ser transportado en tren desde la estación de Irpa Irpa hacia Potosí. Luego la carga era trasladada en mulas hasta el frente de batalla, relató el presidente del Comité Cívico, Ober Jiménez.
Juegos, música y arte se alistan para el aniversario
Este año los actos de conmemoración del 102º aniversario de Capinota se suman al programa oficial del Bicentenario cochabambino. Para los días 30 de septiembre y 1 de octubre, las actividades están orientadas a recuperar la memoria histórica, el arte y la música a través de espacios recreativos y educativos.
“Pintando la histora de los pueblos” es una actividad que muestra varias dimensiones de la historia a través de obras de arte de los 10 mejores pintores bolivianos. Entrevistas a los ancianos de Capinota, serán integradas en el “Mana qonqanapaj” (Para no olvidarnos), una actividad que pretende recuperar la memoria oral y colectiva de la historia que los abuelos guardan en su memoria.
“Otras miradas. Otra historia”, del Colectivo Katari, presentará obras de teatro, títeres, música, exposición fotográfica, y cuenta cuentos de la historia de levantamientos indígenas, con los alumnos de dos unidades educativas de Capinota.
Los juegos populares junto a los educadores populares alternativos apuntan a elevar la autoestima de niñas y niños.
Complementariamente se proyectarán vídeos sobre la historia del Movimiento Campesino, de la Federación Única de Campesinos de Bolivia y la Federación de Mujeres Campesinas Originarias Bartolina Sisa.
Los festejos de la Municipalidad iniciaron el pasado domingo con la feria costumbrista, los juegos de antaño y la maratón estudiantil entre otros, que están programados hasta hoy.
Agrupaciones musicales como Los Kjarkas, Amaru, Kori Huayras, Norte Potosí y las Sabrocitas deleitaron la noche de ayer a los capinoteños.
La visita del presidente Evo Morales, prevista para hoy, fue cancelada por una reunión de emergencia en la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), a raíz de los conflictos en Ecuador. En su representación asistirá el vicepresidente Álvaro García Linera a quien se le entregará un reconocimiento para Morales. Asimismo se tiene previsto que la sección de la Asamblea Legislativa Departamental se realice en Capinota.
El reconocimiento a Susana: Una tradición en empanadas
Al igual que el guarapo, las empanadas, dulces y picantes de doña Susana Irusta ya son una tradición capinoteña. Por primera vez, la Municipalidad otorgará un reconocimiento a personalidades de la población. El primer y único reconocimiento este año será para la señora Irusta.
“Es una señora que ha trabajado mucho, yo la conocí desde muy niño y la respeto. Es importante reconocer este sacrificio”, dijo el alcalde municipal de Capinota, Sinforiano Paniagua.
Desde muy pequeña, Susana acompañaba a su madre en la venta de sandwinchs y refrescos. Al quedar huérfana a muy corta edad ella estuvo al cuidado de una señora del lugar.
“No recuerdo muy bien pero creo que desde mis 12 años hago empanadas. Me capacité cuando una señorita de Quillacollo vino a dar unos cursos; yo nomás he terminado, las otras alumnas han dejado el curso”, contó Susana.
Recuerda que la situación ha cambiado ya que antes debía dar vueltas por las calles hasta terminar sus empanadas. “Antes no había tanto negocio como ahora, yo me paro en esta esquina y vendo en una hora o dos horas a lo mucho. Bien está Capinota, ya no es como antes… bien está”.
Tiene nueve hijos, pero quedó viuda y desde entonces trabaja con más fuerza para sacar adelante a sus hijos. Su hijo menor, Ibis Baine, la acompaña en esta ardua tarea, el resto de sus hijos se encuentran en la ciudad de Cochabamba y otros países.
Como pocos tiene el orgullo de decir que es una capinoteña neta. “Soy capinoteña desde mi madre y mis abuelos. Quedamos contaditos, la mayoría se han ido a otros lados o se han muerto”, dijo Susana.
Felicitaciones a los capinoteños en sus 102 años
Sinforiano Paniagua, ALCALDE DE CAPINOTA
Destaca de la población capinoteña el trabajo y dedicación por su familia y su pueblo, eso es muy valioso e importante para el desarrollo del municipio. El saludo se hace extensivo a todos los capinoteños que se encuentran en todo el territorio nacional y otros países.
La ejecución presupuestaria es del 70% y todas los proyectos fueron licitados. En el área urbana y rural se vienen ejecutando proyectos para la educación y salud. Una de las obras fundamentales para el municipio es la construcción del edificio policial junto a la empresa Coboce. Asimismo la construcción de un hospital de segundo nivel en Irpa Irpa, que inició el 23 de agosto, con fondos de la Alcaldía y Médicos Mundi. El muro de revestimiento de cal y piedra en Capinota para el río Arque, el avance de la Carta Orgánica se encuentra en un 40%.
En adelante se proyecta la construcción de la escuela Custodio Ayaviri, y la conclusión del Coliseo Municipal de Capinota.
Trabajadores de Coboce felicitan a Capinota
Walter Tórrez
Gaza. Gral. Sindicato Coboce
El Sindicato de trabajadores de la Cooperativa Boliviana de Cemento Industrias y Servicios (Coboce) y toda la familia cobociana, expresan su saludo fraterno a toda la población capinoteña en su 102 aniversario.
El desarrollo y adelanto de pueblos que circundan a Capinota es apoyado siempre por las iniciativas de desarrollo, que es posible gracias al trabajo constante de capinoteños e irpa irpeños que dan todo su esfuerzo y dedicación en las empresas Coboce.
Esta empresa se constituye en la alternativa de progresos para cada uno de los rincones de esta ciudad y de todas las familias capinoteñas. Esta ocasión sirve para recordarnos que siempre tenemos que seguir adelante con ese espíritu emprendedor que caracteriza a Capinota.









Fiesta de la Parroquia 

Historia de la Parroquia en Capinota


Bienvenidos al portal de la parroquia


Iglesia de Capinota adquiere apariencia de una gruta escondida

Por Antonio Rocabado Q.

Iglesia principal de Capinota al inicio de la edificación adyacente de varios pisos (detrás de las calaminas). Visual desde una esquina de la plaza 1º de Octubre.
Las fotografías adjuntas al presente escrito son suficientemente claras y conmovedoras, como para ilustrar lo que actualmente sucede con muchas construcciones urbanas de Capinota, que al influjo del aumento de población y de recursos económicos, se producen resultados desastrosos en materia de preservación de importantes valores estéticos.
En la primera fotografía adjunta, tomada al inicio de la construcción del edificio aledaño a la principal Iglesia Católica de Capinota, y que tendrá varios pisos de elevación, todavía se podía apreciar la fachada completa del santuario, e incluso, aun se podía divisar al fondo la silueta del emblemático cerro de Pokotaica.
En la siguiente fotografía, el edificio señalado que se erige adyacente a la Iglesia, en el predio que fue de la familia de Don Darío Márquez, al avanzar constructivamente hasta tres pisos en pocos meses, definitivamente, ya no permite una visual íntegra de la fachada del templo católico.



La iglesia de Capinota desde el mismo sitio de toma, tras la ejecución de tres pisos de la construcción adyacente. Evidente estorbo para la visión del templo.
Esta curiosa situación de caótica permisividad de construcciones elevadas alrededor de la Plaza “1º de Octubre”, de licencias constructivas sin consideración alguna a un ordenamiento de elevaciones y de estilos arquitectónicos, sin duda, conducirá indefectiblemente a que estructuras primigenias del centro urbano, como el caso del templo de Capinota, luzca cada  vez más alejado de la plaza. Y adicionalmente, en el estado actual de acontecimientos, existe la inminente posibilidad de un nuevo edificio de varios pisos en el otro terreno colindante al templo. En tal caso, la Iglesia de Capinota quedaría irremisiblemente más escondida aún, en el fondo de un callejón, cual si fuera una recóndita y recatada gruta.
La Iglesia de Capinota, es una edificación monumental para los estándares locales, se rigió por la clásica norma de disponerla cerca de uno de los contornos de la plaza principal. Incrustada o adosada estrechamente entre otras edificaciones, permite un acceso despejado a la puerta principal, favoreciendo la afluencia de fieles hacia una larga entrada para las procesiones, y con esto, se procuró obtener una plaza más amplia delante de la puerta principal del templo.
Emplazado de esta manera el santuario, en un sitio poco frecuentado del centro cívico capinoteño, como  esquivando las direcciones de tránsito, y así mismo evitando el tráfico por los ejes del centro de la plaza, se logró una multiplicidad de agradables impresiones artísticas. Así ubicado el templo, estuvo mucho tiempo sin obstrucciones a la libre dirección visual, como aquellas de los frondosos árboles que alguna vez crecieron en la plaza a la usanza colonial, y que para algunos fieles de la iglesia perturbaban el pleno goce de la fachada del templo. 
La fachada de la Iglesia de Capinota tiene un estilo dominante gótico, con algunos caracteres del Renacimiento español. Este estilo fue impuesto nítidamente en su última construcción que fue renovada en diversas ocasiones, y esto sucedió a mediados del siglo pasado, al influjo de un aggiornamento de la curia romana que reemplazó el fastuoso ornato de las iglesias católicas, particularmente de su interior, antes decoradas conforme al gusto churrigueresco de sus retablos, que tuvieron gran éxito en Sudamérica.
La portada del templo está configurada como una torre de homenaje dominante, donde el material es fuerte cantería que le da un tono de austeridad majestuosa. Consta de dos cuerpos robustos sobre los que descansa un campanario de base cuadrada con un total de 12 ventanas abiertas en forma de arcos apuntados y una cubierta de pabellón con faldones triangulares rematados en una esbelta cruz latina metálica. En la vertiente frontal de la cubierta está colocado un costoso reloj alemán marca “Junhans”, donado por el club de Leones capinoteño del 1972 y que nunca funcionó por falta de un adecuado mantenimiento.

El primer cuerpo del frontis indicado consta en esencia, de una hermosa puerta de madera que es la entrada principal, ornamentada con orlas y talla, y con un conjunto de molduras pétreas en 5 niveles que decoran el arco ojival en su paramento externo, acompañando a la curva en toda su extensión hasta terminar en las impostas. El segundo cuerpo, encima del anterior, tiene un ventanal también en ojiva con un marco de piedra labrada; el ventanal contiene dos cruces en tau bífidas construidas con dovelas, ubicadas delante de un vitral de varios colores un tanto opacos.
Ambos cuerpos centrales están ceñidos por pilastras o antas de piedra labrada. En los extremos de la fachada se erigieron también dos esbeltas torres de sección cuadrada que rematan en dos pequeños campanarios de tamaño decreciente, dispuestos uno encima de otro, conteniendo ventanas abiertas formadas en arcos agudos en cada uno de sus frentes; sus cubiertas piramidales a cuatro aguas sostienen en sus puntas otras cruces latinas.
Para darle mayor relieve al primoroso frente pétreo, entre las torres extremas y las pilastras se tiene una fábrica vista de sillares trabados con mortero, asentados en hiladas de abajo a arriba. En estos muros, a cada lado de la puerta principal, se dispusieron sendos rosetones calados, con encaracolados metálicos delante de vidrios rojizos. Todos estos ornamentos son propios de la arquitectura gótica, como también son las cornisas de remate en el coronamiento del edificio, las molduras a bocel en sentido horizontal, y los frisos con una tracería de figuras geométricas talladas en la piedra, características de la ojiva gótica.      
La fachada de la Iglesia de Capinota produce alguna sensación admirable si nada estorba la visión de esta noble entrada principal. Así dispuesta, era motivo para que se pudiera atestiguar el efecto de inmensidad que se producía por su proximidad a una plaza relativamente pequeña. El frente del templo, de grandes sillares claros y uniformes, parecía ganar en dimensiones tanto por su antagonismo con la limitada plaza, como por la instintiva comparación con el tamaño de los transeúntes. En suma, cada fachada notable tiene su plaza peculiar, y viceversa, cada plaza su fachada monumental, estribando aquí su verdadero valor.
Si crece un pueblo y su riqueza aumenta se igualan y pavimentan sus plazas y sus calles. Algunas estructuras quedan en los sitios de siempre, y si se las sustituye por otras más vistosas, tampoco por ello cambian de lugar, teniendo cada uno de estos lugares su significación y su historia. Si todo se ejecutase de esta manera, tendríamos una plaza principal digna de perenne admiración. Pero el mezquino espíritu de la época se opone contra la construcción clara y perdurable, hasta que todo se dispersa y se pierde.
Esperamos que siempre se tenga presente la descripción de la Iglesia de Capinota, que no es sobria ni clásica como quisiéramos que lo sea, pero proviene de alguien que no se limitó sólo a retratar estructuras con su pluma, sino que colaboró en su momento en la parte más bella de varias estructuras de la Alcaldía Municipal.
Como consecuencia de las anteriores observaciones, sin poner en primer término el punto de vista crítico, nuestro propósito es que los habitantes de Capinota estén plenamente conscientes de vivir en una población histórica  —-si bien no plena de monumentos, iglesias, y palacios—-  por la belleza de sus paisajes, huertas y acequias, por la configuración urbana original, y por el crecimiento con gran consideración a sus raíces agrícolas, la campiña es única en Bolivia.
Nuestro propósito primordial es analizar las disposiciones urbanas antiguas y modernas de Capinota, en el sentido estrictamente técnico y artístico, para intentar descubrir los motivos de agrupación antiguos que produjeron armonía y muchos encantadores recuerdos. Procurando encontrar soluciones urbanísticas que nos rediman de los actuales sistemas de apiñamiento de edificios y casas, donde reina la confusión y pesantez en las construcciones.